Mostrando entradas con la etiqueta Falcons. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Falcons. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de marzo de 2023

Falcons 2002 - Todas sus grabaciones (1978-1980)

Formato: FLAC 
Tamaño Rar CD1: 1005,36 MB 
Tamaño Rar CD2: 969,96 MB 

       Érase una vez un conjunto llamado Grupo 15 nacido en Manacor que durante toda la década de los 60 se ganó la vida en salas de fiestas y hoteles de la isla de Mallorca. Grabó discos de versiones españolas de temas famosos y centró su actividad en amenizarle las noches a los guiris de paso por su isla. Como tantos otros artistas baleares de la época, cambiaron talento artístico por la relativa seguridad económica emanada de la ramplonería comercial. 

En 1974 el Grupo 15 tira la toalla y la verbena veraniega apaga definitivamente sus luces. No transcurre mucho tiempo, pues en diciembre de 1974, dos de los componentes de aquel grupo: Rafael José Aguiló (batería) y Josep -Pep- Nadal (bajo) formarán una nueva banda junto a dos componentes de Harlem, otro grupo mallorquín mucho menos conocido: Damiá Tomás (cantante, guitarra, mandolina) y Josep Portell (teclados). 

Habían nacido Falcons. Músicos veteranos, en la treintena, con miles de horas de escenario. En 1978 se trasladan por un tiempo a Madrid y su estilo, cercano al de las grandes bandas norteamericanas de la Costa Oeste, impacta. Varios sellos se interesan por sus servicios y en septiembre de aquel año aparece “Terciopelo y Fuego” (Philips, 1978). Uno de esos temas redondos que se hacen comerciales sin hacer la mínima concesión a la comercialidad. Una balada elegante, de acabado impecable y un cierto barroquismo formal. 

La respuesta al nuevo grupo es sorprendente hasta para ellos. Cinco semanas en la cabecera de Los 40 Principales y el número uno absoluto de ventas justo en la última semana del año. Falcons borda los tiempos lentos gracias a la voz nítida y algo quejumbrosa de su cantante, los lechos de teclados, los ritmos conducidos siempre con discreción, la guitarra a menudo descarada y el toque justo de coros etéreos. Por otro lado, sus directos resultaban convincentes con una calidad instrumental fuera de lo común. 

Ante la buena acogida del single se acelera la publicación del LP “Falcons” (Philips, 1978). Se hacen dos versiones de las canciones. Como curiosidad, apuntar que se registran en inglés y aparecen firmadas por King, Zanack y Valentino. ¿A qué no adivinan quiénes son realmente estos mendas? Pues King, el letrista inglés, es el incombustible Eduardo Bartrina, Zanack es José Luis Armenteros y Valentino es Pablo Herrero. En la versión española, que será la que aquí se publique, la letra se le adjudica a José Luis Recuero. 

 Tras el morrocotudo triunfo de “Terciopelo y fuego” y el magnífico sonido exhibido en el primer long play, no es tarea fácil mantener el tipo… y las ventas. “Deja Todo y Vente a N.Y.” (Philips, 1979) será el segundo single. Una pieza cantada a varias voces de marcado sonido acústico que recuerda a Neil Young y compañía. No aguanta una comparación con su triunfal sencillo anterior y, claro, tampoco aguantó ni de lejos el nivel popular y económico señalado por el grupo. Se publica un segundo largo, “Falcons II” (Philips, 1979), un trabajo hecho con sapiencia y honestidad, pero falto de ese imperceptible atractivo necesario en cualquier disco aspirante al éxito. 

Las baladas marca de la casa suenan ahora vacuas y repetitivas. La épica del año anterior bordea la cursilería en este momento. Al año siguiente harán un nuevo intento, tirando de ritmillos comerciales rayanos con el pop más comercial y la música disco. “Como Tú” (Philips, 1980) se defendió aceptablemente como single y fue más radiado y bailado que vendido. 

En cambio, el tercer LP titulado igual que su canción más representativa, “Como Tú” (Philips, 1980), vendió menos que sus dos predecesores. Los acontecimientos, los nuevos estilos musicales y el lastre de su monumental “Terciopelo y fuego” obligan a la retirada de una banda desmoralizada que ve pasar en blanco el año 1981 con cada vez más escasas galas y afronta su último año, 1982, sin discográfica. 

 Falcons, seguramente de forma injusta, han pasado a la historia de la música española como grupo de una sola canción. Yo resaltaría el haber de su tremenda profesionalidad y su gusto por el trabajo bien hecho. En su debe hay que anotar su incapacidad para evolucionar y la pérdida de fuelle interpretativo con el paso del tiempo. 
LaFonoteca 
CD 1
   
CD 2
 

martes, 30 de julio de 2013

Falcons 1978 – Falcons






Formato: MP3
Bitrate: 192 Kbps
Tamaño Rar: 57,01 MB

Los mandamases de la discográfica Philips olieron enseguida el triunfo de “Terciopelo y Fuego” (Philips, 1978) y se aprestaron a editar un LP destinado al siguiente año para extender los réditos comerciales.

El crítico musical de ABC, Mariano Méndez Vigo, escribió entonces: “Terciopelo y fuego, su obra clave, un irresistible tema de amor tratado sin tópicos y con el aroma mediterráneo de las costas mallorquinas. La profecía, ritmo más fuerte de herencias rock con un destacable solo de guitarra y unos casi mágicos efectos corales...” Y así seguía desgranando una a una las diez canciones del LP.

Barroquismo sonoro heredero del rock sinfónico, alardes instrumentales que suenan a falsa facilidad en los punteos, y teclas y baladas excelentemente trabajadas en las voces concretadas en temas relativamente parecidos entre sí: “Tiempo” y “Quiero ser tu amigo”, que definen lo que podríamos denominar Sonido Falcons. Delicias acústicas que arrullan al oyente, caso de “Di por qué”, magistralmente cantada por Damiá con un acompañamiento y unos coros a su medida que envuelven sin estorbar.

Pero una canción en la que realmente hay que detenerse es la enorme “Rojo y azul”, un alegato pacifista que avisa de los peligros de un enfrentamiento mundial, llamando a las cosas por su nombre: “hoz y martillo, barras y estrellas, tirano rojo, tirano azul”. Un alegato que no se queda en mera letra, sino que plantea una pieza preciosista con un escalofriante solo de guitarra y un brutal cambio de ritmo para dar entrada a unos teclados bélicos que mancillan la suave melodía, convirtiéndola en una agonía descriptiva finalizada en un estallido sin esperanza y esa frase preocupante que remata todas las estrofas: "...yo no quiero estar”.

Podemos levantar el brazo del tocadiscos y dejarlo caer al albur. Seguro que lo que escuchas es interesante. Rock de trama gruesa para “Dance rock and roll”, cantada en inglés y que tanto me recuerda a Status Quo. Toda una banda sonando como una renovada caja de música en “Princesa del amor” con un trabajo primoroso de estudio de grabación y así podríamos seguir derramando elogios sobre este disco.

Un long play que puso el listón a una altura tal que, no es que no lo superaran, es que ni se acercaron lo más mínimo en sus siguientes producciones, marcando el triunfo y el fracaso de la carrera de Falcons y por que hoy es considerado un grupo de una sola canción.

Julián Molero - http://lafonoteca.net/disco/falcons