Mostrando entradas con la etiqueta Los Estudiantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Estudiantes. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de julio de 2026

Los Estudiantes (1959-1964)

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 195,91 MB 

        Hablar de Los Estudiantes es hablar de los orígenes del rock ’n’ roll en España; es hablar, en definitiva, del primer grupo de rock de este país, y ahí es donde radica su importancia: consiguieron adaptar al gusto hispano los nuevos sonidos llegados desde Estados Unidos de gente como Elvis Presley, Chuck Berry o Carl Perkins, entre otros. 

Los Estudiantes sonaban a novedad, aunque la verdad es que no tocaban muy bien, su inglés dejaba mucho que desear, y ni sus formas de tocar eran muy ortodoxas ni su sonido era muy limpio -esto en parte a los deficientes equipos que se utilizaban en la época-. Pero eso, no es tan importante como el simple hecho de iniciar el camino. 

Para encontrar el germen del grupo nos tenemos que trasladar a 1955, a un dúo compuesto por Pepe Barranco y José Fábregas, que eran compañeros en el Colegio de la Sagrada Familia de O’Donell de Madrid; el primero tocaba la guitarra y cantaba y el segundo tocaba la batería. Tiempo después José Fábregas fue sustituido por José Alberto Gonsalves. 

En 1957, en una fiesta que organizaba la Facultad de Medicina, se les acercó un chico, Rafael Aracil, que les dejó una guitarra eléctrica para que la tocaran en la actuación. Con ella tocaron “Blue suede shoes” de Carl Perkins y “Too much monkey business” de Chuck Berry. Pepe Barranco acabó con los dedos ensangrentados ya que no estaba acostumbrado a tocar las cuerdas de metal, pero como el público estaba entusiasmado, tuvieron que tocar otra más, que fue “Only you” de The Platters. 

Después del concierto Pepe Barranco aceptó enseñar a tocar la guitarra a Rafael Aracil y este se incorporó a la formación. En el verano de 1958 se dedicaron a hacer actuaciones de un modo más profesional, tocando durante dos meses todas las noches un pequeño repertorio en el que destacaban las versiones de Elvis Presley y Gene Vincent. Fue en El Palmeral de Alicante y recibían seiscientas pesetas por show. 

De vuelta a Madrid entra Adolfo Abril, que se hace cargo del contrabajo y cuyo padre ideó el nombre de Los Cuatro Estudiantes. Durante un tiempo este nombre varía en función del número de componentes del grupo, pero al final lo dejaron por el que serían conocidos, Los Estudiantes. Adolfo está poco tiempo en el grupo, aunque lo justo como para participar en la primera película donde aparece la banda, “Pasa la Tuna” (José María Elorrieta, 1960). 

Poco después de ella lo deja para proseguir con sus estudios. En 1959 ocurrieron muchos cambios en la formación: primero entra en el grupo Fernando Arbex, que se hizo con la batería en un ensayo cuando al oírle tocar dicho instrumento dijeron al hasta ese momento batería, José Alberto Gonsalves, que se fuera por un café; cuando regresó sólo encontró sin dueño el bajo. 

Otro cambio fue el de Rafael Aracil, que se fue a Inglaterra durante una temporada, siendo sustituido por Luis Arbex, hermano de Fernando. Para completar la formación también se incorporó José Luis Palacios, cuya guitarra en forma de ancla fue su sello de identidad y por el que todo el mundo le recuerda. 

 

domingo, 21 de marzo de 2021

Los Estudiantes (1959-1964)

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 195,91 MB 

     Hablar de Los Estudiantes es hablar de los orígenes del rock ’n’ roll en España; es hablar, en definitiva, del primer grupo de rock de este país, y ahí es donde radica su importancia: consiguieron adaptar al gusto hispano los nuevos sonidos llegados desde Estados Unidos de gente como Elvis Presley, Chuck Berry o Carl Perkins, entre otros. 

Los Estudiantes sonaban a novedad, aunque la verdad es que no tocaban muy bien, su inglés dejaba mucho que desear, y ni sus formas de tocar eran muy ortodoxas ni su sonido era muy limpio -esto en parte a los deficientes equipos que se utilizaban en la época-. Pero eso, no es tan importante como el simple hecho de iniciar el camino. Para encontrar el germen del grupo nos tenemos que trasladar a 1955, a un dúo compuesto por Pepe Barranco y José Fábregas, que eran compañeros en el Colegio de la Sagrada Familia de O’Donell de Madrid; el primero tocaba la guitarra y cantaba y el segundo tocaba la batería. 

Tiempo después José Fábregas fue sustituido por José Alberto Gonsalves. En 1957, en una fiesta que organizaba la Facultad de Medicina, se les acercó un chico, Rafael Aracil, que les dejó una guitarra eléctrica para que la tocaran en la actuación. Con ella tocaron “Blue suede shoes” de Carl Perkins y “Too much monkey business” de Chuck Berry. Pepe Barranco acabó con los dedos ensangrentados ya que no estaba acostumbrado a tocar las cuerdas de metal, pero como el público estaba entusiasmado, tuvieron que tocar otra más, que fue “Only you” de The Platters. 

Después del concierto Pepe Barranco aceptó enseñar a tocar la guitarra a Rafael Aracil y este se incorporó a la formación. En el verano de 1958 se dedicaron a hacer actuaciones de un modo más profesional, tocando durante dos meses todas las noches un pequeño repertorio en el que destacaban las versiones de Elvis Presley y Gene Vincent. Fue en El Palmeral de Alicante y recibían seiscientas pesetas por show. De vuelta a Madrid entra Adolfo Abril, que se hace cargo del contrabajo y cuyo padre ideó el nombre de Los Cuatro Estudiantes. 

Durante un tiempo este nombre varía en función del número de componentes del grupo, pero al final lo dejaron por el que serían conocidos, Los Estudiantes. Adolfo está poco tiempo en el grupo, aunque lo justo como para participar en la primera película donde aparece la banda, “Pasa la Tuna” (José María Elorrieta, 1960). 

Poco después de ella lo deja para proseguir con sus estudios. En 1959 ocurrieron muchos cambios en la formación: primero entra en el grupo Fernando Arbex, que se hizo con la batería en un ensayo cuando al oírle tocar dicho instrumento dijeron al hasta ese momento batería, José Alberto Gonsalves, que se fuera por un café; cuando regresó sólo encontró sin dueño el bajo. Otro cambio fue el de Rafael Aracil, que se fue a Inglaterra durante una temporada, siendo sustituido por Luis Arbex, hermano de Fernando. Para completar la formación también se incorporó José Luis Palacios, cuya guitarra en forma de ancla fue su sello de identidad y por el que todo el mundo le recuerda.

  
 

sábado, 20 de febrero de 2021

Los Estudiantes 1960 ‎– El Rock And Roll De Los Estudiantes

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 63,97 MB 

      Dentro del primer EP lanzado por Los Estudiantes se encontraba “Ready Teddy”, versión de una canción de Elvis Presley y “La bamba” versión esta de Ritchie Valens, ambas cantadas por Pepe Barranco; “Woo-hoo”, versión de The Rock-A-Teens, y “Me enamoré de un ángel”, adaptación de un estudio de guitarra clásica del siglo XII, conocido como “Romance anónimo” o “Juegos prohibidos” y arreglado por Luis Arbex. 

 En su primera grabación se nota la falta de calidad y de técnica a la hora de tocar, a pesar de que en directo suplían estas taras derrochando ganas y desparpajo, y esto se nota más aún si comparamos las versiones con las canciones originales, especialmente “Woo-hoo”. 

Momento curioso es la “espontánea” inclusión de la escalera en “La bamba” que, la verdad, deja un poco descolocado. Las voces parecen querer cantar como en las originales, y lo cierto es que da un poco de vergüenza, pero, pensándolo bien, que levante la mano aquel que nunca ha cantado alguna canción de su ídolo imitándole, tanto en su voz como en sus gestos… Pues esto es lo que hacían ellos, y de paso aprendían el oficio.

 

domingo, 8 de septiembre de 2019

Los Estudiantes 1960 ‎– El Rock And Roll De Los Estudiantes






Formato: FLAC
Tamaño Rar: 63,97 MB

Dentro del primer EP lanzado por Los Estudiantes se encontraba “Ready Teddy”, versión de una canción de Elvis Presley y “La bamba” versión esta de Ritchie Valens, ambas cantadas por Pepe Barranco; “Woo-hoo”, versión de The Rock-A-Teens, y “Me enamoré de un ángel”, adaptación de un estudio de guitarra clásica del siglo XII, conocido como “Romance anónimo” o “Juegos prohibidos” y arreglado por Luis Arbex.

En su primera grabación se nota la falta de calidad y de técnica a la hora de tocar, a pesar de que en directo suplían estas taras derrochando ganas y desparpajo, y esto se nota más aún si comparamos las versiones con las canciones originales, especialmente “Woo-hoo”. Momento curioso es la “espontánea” inclusión de la escalera en “La bamba” que, la verdad, deja un poco descolocado. 

Las voces parecen querer cantar como en las originales, y lo cierto es que da un poco de vergüenza, pero, pensándolo bien, que levante la mano aquel que nunca ha cantado alguna canción de su ídolo imitándole, tanto en su voz como en sus gestos…