Ni la canción ni el LP “Tú Volverás” son lo mejor de Sergio y Estíbaliz, aunque consiguieran unas ventas espectaculares a 45 rpm; tan espectaculares que fueron 1 en el top de ventas durante dos semanas en la primavera del 75. Y todo eso por ser el tema representativo de RTVE.
Una canción compuesta por Juan Carlos Calderón que terminó el evento europeo en décima posición… y no merecía más. Una canción cursi y poco inspirada con arreglos barrocos (léase recargados). Pero en los primeros 70 Eurovisión era mucha eurovisión y garantizaba, o casi, encabezar las listas de ventas.
Al socaire del exitoso single se hizo un apresurado LP con el mismo título. Éste ya se vendió peor. Con dos buenos temas ya editados anteriormente: “Música, música, música” y “Un sombrero, un saxo”, el tema eurovisivo y un relleno tirando a soso, poco podemos destacar en este álbum.
Como en todo hay excepciones, señalaré el segundo corte: “Cuando habla la noche”, una pieza casi clásica en su concepción con unas armonías vocales primorosas y unos arreglos de cuerda originales y bien interpretados. Realmente, este tema también es anterior, ya que fue la cara B del single: “Festival de Eurovisión, 1975” (Novola, 1975).
Encontramos una curiosa infantilada llamada “Lady Pandora” en la que Sergio dirige los pasos de un coro de niños, resulta plomiza. Del resto, ¿qué decir?, ¿cómo explicarlo? Pues algo así como nada con gaseosa.
Los Chunguitos son un grupo gitano español de rumba, integrado en sus inicios por los hermanos Enrique Salazar (9 de septiembre de 1956, 24 de junio de 1982), Juan Salazar (20 de agosto de 1954) y José Salazar (12 de septiembre de 1958). Tras el fallecimiento en 1982 de Enrique Salazar, compositor y vocalista, entró a formar parte del grupo Manuel Salazar, primo de los anteriores.
El grupo se disolvió a raíz de la salida de la formación de Manuel en 2006, continuando la carrera artística Juan y José Salazar bajo el nombre de Hermanos Salazar. Todos ellos son miembros de la misma familia gitana extremeña a la que pertenecen los artistas Porrina de Badajoz, Azúcar Moreno y Alazán. Su padre se llamaba Gonzalo Salazar.
El dúo se formóen 1965 por dos hermanos que nacieron y crecieron en Oporto (Portugal) y se trasladaron con sus padres a Charleroi, Bélgica, a finales de los años cincuenta.
En 1964 crearon el primer grupo musical, The Modes, que se disolvió tras lanzar un sencillo. Los músicos viajan al Reino Unido, donde se sumergen en los ritmos del soul, trabajando como músicos de sesión, tras lo cual regresan a Bélgica en 1965.
El dúo llamó la atención del sello local Palette, quien rápidamente los contrató para lanzar el álbum en el mercado europeo. El primer EP End Of Me, que consta de 4 canciones, se lanzó en 1965.
En 1967, los músicos crearon el grupo The JJ y realizaron giras por los países del Benelux y España. El disco de larga duración Move fue editado en 1968 por Palette y en España por el sello Belter.
En 1969, el dúo grabó dos LP más, uno de ellos, considerado el mejor en su obra, se ofrece a su atención. Para grabarlo, los hermanos invitaron a los mejores músicos de sesión que trabajaban en Bélgica en ese momento: Scott Bradford (teclados) y Stu Martin (batería).
Pasada la campaña de verano, Los Albas y Belter publican un nuevo long play donde reúnen el contenido de los dos singles publicados en 1975 más media docena de nuevos temas con los que el grupo parece querer sacudirse un tanto la etiqueta de pachanguero.
Como ocurre en todos los larga duración del grupo y, más aún, en los últimos de su carrera, hay que buscar con una lupa de muchos aumentos algunos títulos destacables.
El primero, siquiera por aquello que dio nombre al disco y también porque fue el tema más escuchado y publcitado de Los Albas aquel año, debe ser “Un amor en el mar”, una canción comercial hasta el descaro más descarado, pero que dentro de su género no cae en lo ridículo y mantiene el tipo playero y veraniego.
Por los mismos derroteros, aunque más vertida hacia el rock navega “Mi cabaña”, un tema sin complicaciones cuya audición deja buen sabor, aunque no aguanta una segunda pinchada. Esta canción luego sería publicada cerca de navidad para encabezar un nuevo single del grupo.
Dentro del capítulo de semibaladas y un poco en la línea de Los Puntos tenemos: “Una chica sencilla” con letra recurrente y un regusto rural que le viene bien al tema.
También resulta interesante “Eres diferente”, que ya quedó comentada y escuchada en el sencillo “Un Amor en el Mar” (Belter, 1975).
Este disco ha sido ripeado por nuestro amigo C. Sotomayor
A PSV, IN MEMORIAM.
Un set de televisión del canal estatal. Un programa de éxito, aunque con carencias. Candelabros alrededor de los músicos, emulando los unplugged de una cadena gringa. Pedro Suarez Vertiz frente al piano toca y canta sus temas, algunos de Arena Hash y otros de su más reciente disco solista. Recuerdo haber grabado aquel breve recital acústico en vhs. Sin embargo, la música de Pedro la descubrí años antes, durante mi primer año de secundaria.
En las radios sonaba “Me resfríe en Brasil”, el hit, el primero que me hizo enganchar con Arena Hash. Al poco tiempo, mi padre, del que heredé la melomanía, me consiguió aquel primer casete y luego, algunos meses más adelante, el segundo casete de la banda: El rey del ah, ah, ah. Solía escuchar en el tocacintas prácticamente todos los temas. No solo los hits radiales.
La música era básicamente rock, con ciertos toques pop, ska e, incluso, hasta rap. Luego vendría el primer álbum solista: No existen técnicas para olvidar. Un discazo, ya tirado más hacia el rock. Debo decir que los dos siguientes discos no me gustaron tanto como el primero, pero me parecen estupendos trabajos: Póntelo en la lengua y Degeneración actual. Y de los últimos, creo que son dos, cuyos nombres se me extravían, rescato algunas canciones.
Y luego vino el silencio, por la enfermedad que todos saben. Y apareció su faceta de comentarista, a través de una columna en Somos y, sobre todo, a través de las redes sociales. Y sí, muchas veces escribía disparates, mostrando un lado ultraconservador, machista, entre otras cosas. Quizás por la enfermedad, quizás por ese tufillo religioso que ya empezaba a colarse años antes. Lo cierto es que hoy que desperté con la noticia de su partida, evito pensar mucho en esto último.
Las imágenes que me asaltan son aquellas de la memoria, de su primera época, con Arena, pero también sus primeros discos solista. Resulta mezquino negar el talento enorme que tenía. Fue un músico estupendo y un compositor notable de canciones. Me hubiera gustado que, en sus últimos años, en los que se dedicó a escribir, hubiera compartido más sus reflexiones de melómano, sus bandas favoritas, los discos que más lo marcaron.
Desde la mirada particular y valiosa de un músico que habla de la música de sus referentes. Y, claro, sobre su método de composición, y anécdotas al respecto. En fin. No puedo ocultar la tristeza de su partida. Y no me importa caer en el lugar común: vuela alto, Pedrito. Y gracias por la música.
Muere Pedro Suárez-Vértiz, ícono del rock peruano, a los 54 años
El intérprete de éxitos como "Los globos del cielo" estuvo fuera de los escenarios los últimos 10 años a causa de una enfermedad.
El ícono del rock peruano Pedro Suárez-Vértiz falleció el 28 de diciembre en su residencia en el distrito de Miraflores de Lima, Perú, a los 54 años.
Conocido por éxitos como “Me estoy enamorando”, Suárez-Vértiz murió de un presunto infarto, según la cadena de radio peruana RPP, que citó fuentes policiales. El artista había padecido disartria secundaria por un síndrome neuromuscular bulbar, una enfermedad que dificulta hablar y respirar que lo mantuvo fuera de los escenarios los últimos 10 años.
La municipalidad de Miraflores confirmó el deceso en su cuenta oficial en X (antes Twitter): “Desde la municipalidad de Miraflores lamentamos el fallecimiento de Pedro Martín José María Suárez-Vértiz Alva, destacado vecino de nuestro distrito, músico, cantante, compositor, productor y escritor. Nuestras más sentidas condolencias a sus deudos, familiares y amigos”, dijo en un comunicado.
Tanto seguidores como colegas han manifestado sus condolencias a través de las redes sociales.
El cantautor peruano Gian Marco publicó una foto de ambos compartiendo el escenario en sus redes sociales acompañada de unas sentidas palabras: “La última vez que conversamos fue el 13 de noviembre… Me quedo con todo lo que me dijiste, con esa forma tan tuya y tan particular de decir las cosas.
Es que así eras tú… No había medias tintas contigo… ocurrente, creativo… amante absoluto de las guitarras, podrías quedarte horas hablando de la vida, de música, de los Rolling Stones, de sus formas y colores”, escribió el músico. “Tu genialidad consistía en ponernos a todos en el límite y pensar más allá de lo normal”.
Pedro Martín José María Suárez-Vértiz Alva, su nombre completo, nació en la ciudad de Callao el 13 de febrero de 1969.
Músico, escritor, cantautor y productor, hizo parte de la banda Arena Hash en los años 80, e inició su carrera como solista con el álbum No Existen (Técnicas Para Olvidar) en 1993. Su discografía incluye Póntelo en la Lengua (1996), Degeneración Actual (1999), Play (2004), Talk Show (2006) y Amazonas (2009).
Su impacto en la escena musical latinoamericana se reflejó en éxitos como “Los globos del cielo”, reconocido por Billboard como una obra maestra atemporal del rock en español.
Otros de sus temas populares incluyen “Cuando pienses en volver”, “Cuéntame” y “Un vino, una cerveza”.
Cuatro amigos, cuatro cantantes unidos por su pasión por la música y por su gran confianza recíproca. Estos son The Four Tops, uno de los grupos más populares de la música negra de los años sesenta. Algunas de sus interpretaciones son verdaderas piedras angulares del rhythm and blues. The Four Tops se constituyeron en 1954, en Detroit, con el nombre de The Four Aims.
Sus miembros eran Levi Stubbs (el más brillante), Lawrence Payton, Abdul "Duke" Fakir y Renaldo "Obie" Benson; todos ellos nacidos y criados en Detroit. El grupo demostró desde el principio que sabía lo que hacía y, por recomendación del cazatalentos Billy Davis, firmó en 1956 un primer contrato discográfico con Chess de Chicago.
Cambiaron su nombre por el de Four Tops y se pusieron a trabajar con gran seriedad: desgraciadamente, sus nuevos discos con otras compañías discográficas no tuvieron éxito.
Pero Billy Davies, que era un personaje de talento y con muchos conocidos (con el seudónimo de Tyran Carlo había compuesto algunos éxitos para Jackie Wiison) siguió insistiendo y recomendó el grupo a Berry Gordy, que precisamente en esa época estaba reclutando nuevos artistas para su joven y prometedora compañía Motown.
Tras un primer intento desafortunado ('Breaking through', álbum de corte jazz), el grupo se dedicó durante un tiempo a los conciertos y al trabajo en estudio, con el fin de adquirir experiencia. Según recuerda Payton: "Durante un par de años prácticamente cantamos en todos los discos publicados por Motown.